¡Feliz Navidad!

Qué difícil había sido encontrar el regalo ideal para la persona que amas. Sí, mi amor. Qué difícil se me hizo encontrar un regalo para ti. Pensé en música y descubrí que ni tiempo tienes para poner un disco. Pero queda pendiente un disco con canciones cantadas por mí. ¿Me dejarás? Pensé en tecnología pero asumí que con tus dos juguetes actuales estabas sufi. Estaré atenta a actualizaciones. La ropa te queda muy bien y nunca está demás en un clóset, pero el tuyo aún no estrena varias prendas, así que por ahora solo apuesto por lo que te he dado (que merecerá un nuevo post). La mejor idea que tuve fue una batería nueva. Fui a comprarla y decubrí tristemente que aún no estaba a mi alcance. Entonces aposté por renovarla de a pocos. Pero confieso avergonzada que todavía ignoro cuáles son las partes de una batería. Peor aún, no sé qué necesitas exactamente. Entristecí pero luego me tranquilizó una idea: la batería nueva vendrá cuando vivamos juntos. Mientras tanto: enséñame más, déjame conocerla y sedúceme con cada sonido que hace. Luego de tanto trote mental para encontrar la mejor forma de llegar a ti con un regalo navideño decidí emprender (de una buena vez) este proyecto que tanto ha rondado tu mente y la mía. Un blog. Por fin. Aquí lo tienes, mi vida. Y lo iremos puliendo y llenando y compartiendo. Va por ti, porque mereces que convierta un pedido tuyo en realidad. Va por mí, porque quiero escribir. Va por los dos porque hace ya mucho tiempo necesitábamos formalizar nuestro mundo virtual. Después de recorrer tanto, aquí estamos. Te amo. Feliz Navidad.

 

(Ahora que he migrado a wordpress, recuerdo cómo fue nuestro primer blog)