Legalmente señora – parte II

¡Ya nos casamos! Legalmente ya somos cónyuges.
Así es, ayer fue el primer “gran día”, el primer “gran paso” y el primer “sí”.
En realidad la ceremonia fue muy breve, pero, contra todos mis pronósticos, me emocioné más de la cuenta. Mientras nos leían todo lo que implica estar casados y cuando nos preguntaron si estábamos de acuerdo con todo lo que tendríamos que cumplir de ahora en adelante, sentía cosquillitas en la panza: mezcla de nervios con emoción.
Fue un gran día, salió solcito y pudimos estar las dos familias casi en pleno (faltaron Marco y Maria Luisa). Después de darnos el sí y recibir los abrazos de los nuevos cuñados y suegros, nos fuimos a la casa Pinedo Cavassa para compartir un almuercito deli.
Todo salío lindo, brindamos, comimos, conversamos, nos reímos y hasta bailamos. Pienso que si así de lindo y emocionante fue el matri civil, el religioso será realmente como un sueño hecho realidad. Y es que… compartir las alegrías con las personas que más queremos… no tiene precio.
***Un lujo, además, recibir tantas buenas energías de parte de mis familiares y amigos que se alegran sinceramente con nuestra felicidad. Un honor saberlos presentes y pendientes. Un regalo de esos que vale la pena mencionar: detalles, presencia, un par de palabras, un mensaje de texto, una llamada, un comentario o dedito levantado en el facebook. Gracias, sinceramente, por todo eso.

Legalmente señora – parte I

Antes que nada debo decir que si he dejado de escribir varios meses ha sido porque organizar una boda no es fácil. Bueno, tampoco es imposible pero sí demanda tiempo… y entre el trabajo , las decisiones que hay que tomar y las citas poschamba con proveedores terminaba agotada. Pero hoy regreso a mi blog (nuestro blog) porque es un día especial: ¡hoy es el matrimonio civil!

Dentro de cuatro horas seré oficialmente la señora “de Pinedo”. Soy sincera al decir que muchos nervios no me genera esta ceremonia, pues la veo como un mero trámite. Mis emociones están contenidas hasta el 24 de setiembre, que sospecho estaré entre alborotada, sentimental y nerviosa…

En estos meses he descubierto el significado del verdadero compromiso… y he redescubierto la fe en mi religión, la católica. Creo que ha sido básico, tras decidir carnos por la iglesia, ser consecuente y acercarme más a Dios. No lo digo por cucufatería, lo cuento porque le recomendaría a todo el mundo no tener miedo ni vergüenza de vivir su fe y de respetar, claro, esa elección. Pero ese tema ya vendrá en otro post.

Hoy solo quería dejar por escrito que son mis últimas horas de soltera. Mañana cuando despierte ya tendré nuevas obligaciones que cumplir y derechos que reclamar, jajajaja. Ya empezaré a acostumbrarme a que las cajeras y mozos me digan “señora” (aunque mucho ya lo hacen) y me empezaré a acostumbrar a decirle esposo a Pepe (aunqie planeo guardarme esa licencia para después del 24.09).

No sé si el cambio de esatus se sentirá mucho tras la ceremonia de hoy, pero pienso actualizar este post este fin de semana.

Por lo pronto me iré alistando. Un adelanto: hemos decidido ir a casarnos en jeans para estar más relax y también porque queremos marcar la diferencia entre las dos ceremonias. El alboroto y la pompa se la dejaremos a la unión religiosa, que es la que nos genera más ilusión.

Acá la imagen de la invitación que le mandamos por mail a nuestros familiares.