Zambos en Cusco

Era nuestra primera vez en Cusco. O sea, la primera vez juntos.

Yo tengo los mejores recuerdos de esa ciudad porque viví en ella los años 1990 y 1991 y aunque era niña (gracias a mi buena memoria) tengo un millón de imágenes de esa época. La vida cotidiana en la villa militar de coripata, los desfile cívico-militares en plena época del terrorismo, los paisajes coloridos, el granizo, el chofer Raúl que nos mostraba toda la ciudad, la señora Marcelina que me llevaba a comprar al mercado, el balcón de mi cuarto que tenía una vista maravillosa, mi colegio, las visitas que llegaban casi todos los meses, la cercanía y complicidad con las demás familias de la villa, los paseos en Urubamba, etcétera, etcétera, etcétara. Y Pepe, por su lado, también había ido con su familia pero hace años. Nunca juntos.

Así que era nuestra primera vez en la ciudad imperial, nada más emocionante. Obviamente compramos los pasajes de inmediato el mismo día que Rocío me contó que se casaba y estuvimos esperando largos meses que llegue la fecha.

Viernes en la tarde ya estábamos trepados en el avión que no se demoró casi nada en llegar, aunque dimos varias vueltas antes de aterrizar porque el clima estaba un poco indeciso. No teníamos hotel porque le propuse a Pepe tener un poco de aventura, jajajaja. Felizmente que el plan no salió tan mal, ya que Casa Andina nos propuso 50% de descuento en su hotel de San Blas y aprovechamos para ir a descansar y alejar el soroche de nosotros. Un par de horitas fueron suficinetes para acostumbrarnos y estar tranquilos. Por supuesto añadimos a la receta un par de mates de coca y listo, ya estábamos aptos para salir a caminar.

Caminamos juntos por San Blas, me amarré las manos para no sacar la billetera y comprarme todas las artesanías de cuellos larguísimos de Mendivil que tanto me encantan (#tranquila-ya-vendrán-tiempos-mejores). Respiramos el aire frío y caminamos de la mano, abrigaditos mirando todo como verdaderos forasteros, disfrutando cada paso como si nunca hubiésemos estado ahí.

Cuando llegamos a la Plaza Regocijo, reconocí el restaurante El Truco, que era el top cuando vivía allá con mi familia, pero ahora estaba un poco destronadito porque Chicha, el de Gastón, queda exactamente encima y tiene comensales para regalar. Tuvimos suerte y en medio de tanta reserva nos pudieron armar una mesa de dos y probamos los platos. Ricos, la verdad. Yo me pedí un linguini ligerito y Pepe un salvaje lomo saltado. Lo que más me gustó fue el pan de camote que nos sirvieron para empezar. Ahhh… y también la chicha.

Terminamos el día uno sentados en la Plaza de Armas, conversando con una niñita que se me acercó a pedirme mis zapatillas (eran de color verde chillón y le gustaron). Muy graciosa la niña, nos contaba chistes, nos hablaba de su colegio, de su mamá y después de cuarenta minutos de amistad improvisada logró que le compremos un chullo.

Aprobadísimo el Casa Andina por la comodidad y también por su atención. Lo único que le faltó fue el pancito serrano en el bufet del desayno. En fin, emprendimos el camino hacia Urubamba el sábado a las 9 de la mañana en un taxi. Una hora y pico y llegamos por fin al hotelito que sí habíamos reservado: Las Chullpas Eco Lodge , un albergue lindo rodeado de naturaleza y bendecido con el silencio de las alturas. Ahí mismo se alojaban también Ale y Diego y Vane (entre otros), amigos nuestros; así que nos cambiamos pronto para salir en mancha al matrimonio de Jose y Ro. De hecho a les contaré en otro post lo lindo que salió todo.

El domingo, post matri, regresamos a la ciudad para poder hacer más cosas antes de regresar a Lima. Con maletas en mano caminamos por las calles empedradas hasta que dimos con un hotelito económico a media cuadra de la plaza principal. Dejamos nuestras cosas y salimos a caminar.

Almorzamos en El Meson de Espaderos, otro de los típicos de cuando vivía allá. Parrillada, salad bar libre y por supuesto una truchaza a la parrilla que estaba más que bien.

Lanzarnos a hacer un tour o a irnos más lejos hubiera sido inútil con el poco tiempo que teníamos, por eso preferimos tomar el turibus que pasea por los principales lugares, a manera de mirar todo desde otra perspectiva. Y valió la pena, por veinte soles tuvimos un paseo cómodo de casi una hora.

Tras la respectiva minisiesta, volvimos a caminar por plazas y descubrimos Pedazo de Arte, una galería de artesanías muy simpática y novedosa, cuya propietaria y diseñadora principal es una japonesa que reside en Cusco hace más de veinte años: Miki Suzuki. Nos encantaron las cositas y compramos postales, recuerditos y dos objetos particularmente tiernos que Pepe decidió poner en la sala: una alpaquita y una ovejita de lana real que ahora nos acompañan en casa para recordarnos que tenemos que volver a Cusco pronto.

Pizzita en Marengo (con nuevo local) y a dormir porque teníamos que despertarnos antes de las seis y a mí se me había ocurrido la maravillosa idea de ir de frente a trabajar.

Estar en Cusco con Pepe ha sido genial, no exagero si confieso que la sentí como una segunda luna de miel. Pura paz, pura conversa (prohibimos llevar iPads), pura risita y relax. Fines de semana que parecen eternos, momentos que nos hacen querernos más. Mi compañero de vida es un éxito y con él es imposible pasarla mal.

Ya volveremos por más. Asap.

zambos en Cusco
zambos en Cusco
Comiendo en Chicha
Comiendo en Chicha
cerca al Xto blanco
cerca al Xto blanco
cielito lindo
cielito lindo
Pepe @ Chullpas Eco Lodge
Pepe @ Chullpas Eco Lodge
torito
torito

IMG_0056

de mil colores
de mil colores
pura tranquilidad
pura tranquilidad
Las Chullpas Eco Lodge
Las Chullpas Eco Lodge
@chullpas
@chullpas

IMG_0066

IMG_0323

IMG_0325

BeFunky_IMG_0206.jpg

BeFunky_IMG_0182.jpg

 

dale, comenta...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

La misma Mu

Otro blog. Misma Mu.

Pamela Acosta

El blog personal de Pamela Acosta

sanasingranos

Sí, el gluten me producía granos. Descubre cómo evitarlo comiendo delicioso y tips para mejorar tu salud usando productos 100% naturales!

mediavesania

un espacio de inspiración: amor, familia, maternidad, música y hobbies.

Dharma

Más que solo un blog

DISEÑO SOCIAL

Plataformas de comunicación y diseño orientadas al cambio social

A %d blogueros les gusta esto: